Cinematografía Brasileña

ESPECIAL ABC / ENTREVISTA

Kátia Coelho

Por Nina Tedesco

En esta entrevista Nina Tedesco fotógrafa y profesora de cine de la Universidad Federal Fluminense, conversa con la directora de fotografía Kátia Coelho, ABC, DAFB. Kátia Coleho, Katinha, comenzó su carrera con equipos de cámara en los años 80´s y fue la primera mujer en dirigir la fotografía de un largometraje de ficción en el cine brasileño. Mucho se ha hablado y escrito sobre sus primeras décadas de carrera, marcadas por diversos premios de fotografía. Pero recientemente ella ha ampliado su área de actuación hacia lo que considera una producción creativa – concepto que hace explícito en esta entrevista. Por eso el foco de la conversación es la Kátia Coelho de hoy: directora de fotografía, productora, guionista y con muchos planes.

Nina Tedesco:

Sé que muchas entrevistas se concentran en las primeras décadas de tu carrera y que eso no sucede por que sí. Además de que fuiste la primera mujer que hizo una dirección de fotografía de un largometraje de ficción en Brasil, encima fue la de “Tonica Dominante”, un trabajo extraordinario y premiado. Pero quería ubicar el inicio de esta charla más hacia acá. Me gustaría entender cómo dejaste de estar completamente enfocada en la dirección de fotografía, es decir, en las imágenes, para hacerte también productora y guionista adentrándote en el mundo de la creación por medio de las palabras.

Kátia Coelho:

Realmente por mucho tiempo me dediqué exclusivamente a producir imágenes. Sin embargo, y aunque tuve una carrera absolutamente concentrada en ellas, siempre fui conducida hacia lugares muy diversos, tales como dar clases en la Escuela de Comunicación y Artes de la Universidad de São Paulo (ECA-USP), hacer maestría…Y es curioso porque justamente en mi maestría, cuando tuve que escribir mi tesis, la llamé “Kyrie oo o Inicio do Caos y Tônica Dominante: cine sin palabras” (2005). Allí traté de esas dos películas, que fueron muy importantes al inicio de mi carrera como directora de fotografía. “Kyrie ou o Inicio do Caos” (2008) es un cortometraje dirigido por Débora Waldman, mientras el largometraje “Tônica Dominante” fue dirigido por Lina Chamie. Tanto el uno como el otro usaban la imagen como narrativa principal y yo siempre digo que eso fue un privilegio para mí, el hecho de poder construir imágenes que fueran la base de la emoción de los guiones de ambas cineastas. Pensábamos todo juntas. El color, la densidad de la imagen, el vestuario, las locaciones, todo estaba muy estudiado. Después ya en la academia, cuando di clases en la ECA, dirigía proyectos de estudiantes y conducía las toturías como en la vida real. Hacía parte de la lectura del guion, conversaba sobre decoupage, eje, lentes, formatos, sobre el clima de la fotografía, sobre arte, y era muy interesante. Surgieron muchos cortos muy buenos en esa época, tengo mucho orgullo de haberlos orientado, y eso fue transformando mi carrera porque nunca me desentendí del cine como un todo. Y es que el cine, en sí mismo, es asociativo. Trabajas con muchas personas para llegar a un resultado final. A partir de un cierto tiempo me dieron ganas de pensar también la palabra, lo que me gustaría decir con las películas. Creo que fue también importante el tiempo que fui socia de Girafa Filmes, que produjo “Tônica Dominante” y “La Vía Láctea”, que son las películas de Lina Chamie que yo he fotografiado. En Girafa tenía bastante contacto con la producción, participaba siempre en los festivales. Esa también fue una época en la que comencé a recibir muchas invitaciones para ser jurado de selección en festivales: jurado de largometrajes, de cortos, de documentales, incluso jurado de guiones, en convocatorias de las Secretarías de Cultura orientadas a la producción. Entonces fueron años en los que la palabra estuvo allí, cercándome.

NT:

Si, estaba acechándote desde varios lugares. ¿Tuviste también un encuentro con Naji Sidki, que fue decisivo para esa inflexión, verdad?

KC:

¡Por supuesto! Hacia el 2009 conocí a quienha sido un compañero de producción hasta los días de hoy, Naji Sidki, de Verissimo Produções. Él quería terminar un documental realizado sin dinero, que estaba parado en la finalización. Era una película sobre el director brasilense Afonso Brazza, a quien yo quería mucho puesto que llegué a conocerlo en vida en el Festival de Brasilia, un festival que siempre ha sido muy importante para mí porque fue ahí donde se estrenó “Tônica Dominante”. Conversando con Naji, decidimos finalizar ese proyecto. Entonces conseguimos apoyos como el de la Cinemateca, para la revisión de material que había sido captado en Super-16, y de coproductores como Cinecolor, que hizo toda la parte de sonido, o la de DOTCine, que se encargó de la corrección de color y de todos los deliveries. En fin, fueron aliados increíbles, y la cinta quedó lista en el 2015. En ese periodo comenzamos a escribir muchos guiones juntos.

NT:

¿Cómo fue la recepción de esa película en la que fuiste productora por primera vez?

KC:

¡Ah! ¡Fue genial! Comenzamos bien. En el 2015 “Afonso é uma Brazza”, de Naji Sidki & James Gama, ese documental, se estrenó en el Festival de Brasilia y ganó premios importantes: a mejor cortometraje por el jurado popular, el Candango a mejor montaje, el Premio ABCV en el Curta Brasilia…y representó a Brasil en Cuba y Toronto, fue al Festival Internacional de São Paulo y a varios festivales de cortos. Viajamos mucho con la cinta. Fue en verdad maravillosa esa experiencia de estar allá, representando un proyecto que ayudé a hacer nacer.

NT:

Tras ese estreno con el pie derecho, sólo te quedaba mudarte a Brasilia.

KC:

De hecho, parece que todo estaba conspirando a favor porque en el 2015 recibí una propuesta para trabajar con TV Cámara, para hacer los documentales y la iluminación de los programas, con un contrato de un año. Eso encajaba super bien con el deseo que teníamos de seguir adelante con algunos proyectos. Continuamos escribiendo. Tenemos varios guiones en primer tratamiento, así como una película ya lanzamos y otra en fase de finalización.

NT:

Entonces cuéntanos sobre ese primer lanzamiento.

KC:

“Dulcina” es una película dirigida por Glória Teixeira, lanzado en 2019. Naji y yo la produjimos y Naji la fotografió. Pensamos en equipo, creamos toda una forma de grabar para poder colaborar con la directora, ya que era la cinta de su debut. Es un largometraje sobre Dulcina de Moraes, fue muy interesante el proceso. Y fue muy bueno haber hecho “Dulcina” antes de la producción ejecutiva de “Terra de Ciganos”, porque “Terra de Ciganos” es una película grande, que nos llevó a viajar por Brasil, mientras que “Dulcina” es regional, del corazón de Brasilia. Además, también fue muy premiado en la Mostra Brasilia del Festival, al Mejor Largometraje, Mejor Actriz, Jurado popular y Dirección de Arte. Suelo decir que “Dulcina” y “Afonso é uma Brazza” son cintas que retrataron personajes muy importantes de la ciudad.

NT:

“Terra de Ciganos” es un proyecto de larga duración, con producción completa. ¿Hablamos de ello?

KC:

Naji hablaba sobre el largometraje “Terra de Ciganos” (Tierra de Gitanos) desde el 2010. ¡Se puso un diente de oro para tener suerte con el proyecto! Comenzamos a hacer contactos con grupos de gitanos para encauzar el proyecto, la escritura del guion. En el 2018 nos ganamos el PODECINE 1 de ANCINE que es un premio muy bueno para documentales porque permite que investigues los personajes, que descubras quiénes son. Naji es el director de la película, además de ser productor y director de fotografía. Esa convocatoria nos dio la posibilidad de hacer el proyecto del modo en que queríamos: un viaje por Brasil. Por el Nordeste, por el Centro-Oeste, por el Sudeste, por Sao Paulo y Minas Gerais también, en busca de los personajes que Naji deseaba que tuviera la cinta, o sea músicos gitanos brasileños. Nuestra imaginación sobre la música de los gitanos está basada en el este europeo ¿no? Es bello ver que en Brasil también existen compositores gitanos cuyo arte es absolutamente natural, que cantan y componen por el placer de cantar, porque son personas que no están en contacto con el público. Naji y yo somos productores artísticos ¿sabes? Pensamos el proyecto, escribimos el proyecto, vamos tras el dinero y lo realizamos. La película ahora está en finalización y esperamos lanzarlo en festivales a lo largo del 2022. Hubo una pausa muy grande en ANCINE durante estos últimos tiempos y como los recursos son de ANCINE, el proyecto sufrió un poco con esa paralización pero ahora parece que está todo retomando. Confiamos.

NT:

¿En tu experiencia como fotógrafa, qué es importante para el desempeño de la función como productora creativa?

KC:

El hecho de que tanto Naji como yo seamos directores de fotografía hace que tengamos un dominio bastante fuerte sobre el lenguaje del cine, del decoupage, del proceso de finalización. Tanto él como yo estudiamos audiovisuales y por eso el audiovisual como un todo está presente desde temprano, desde que elegimos hacer esa carrera. Es muy interesante ser directora de fotografía y pensar en la palabra. Porque se trata de la escritura y yo no quiero escribir para otros. Queremos escribir nuestros proyectos: por eso es que los llamo producciones artísticas, porque están más volcadas, realmente, hacia un deseo más autoral, más personal, hacia lo que queremos decir después de tanto tiempo de camino en lo audiovisual. Ese es el tipo de proyecto que me motiva hoy en día, en la producción de imágenes, de textos. Además de fotografiar algunos proyectos, claro. “La Vía Láctea” fue una película captada con Mini-DV y libre, con un equipo muy pequeño, mis alumnos como asistentes, con una DVX100 Panasonic. Fue la primera cinta de ficción filmado en Mini-DV en Brasil. Posteriormente fue hecho un transfer, es decir el paso del video al celuloide. Creo que esa ha sido la experiencia que me hizo comenzar a pensar en trabajar en el cine de forma diferente. Todavía era una época en la que el video no estaba bien visto. Esa transición al video aún era compleja pero yo había visto “Bailarina en la Oscuridad” (2000) de Lars Von Trier, y “Buena Vista Social Club” (1999), de Wim Wenders. El mismo fotógrafo, de hecho, hizo ambas películas: Robin Muller. Me encantó esa fotografía diferente pero que contaba la película y no dejaba nada a desear en cuanto al sentimiento transmitido por la cinta. Entonces lo que creo que ayudó comenzar una transición en mi deseo de tener otros objetivos más allá de la fotografía en el cine de ficción, que siempre había sido mi mayor blanco, fue justamente ver que era posible contar historias de forma más simple. Eso podría ser muy accesible en el futuro, como lo es ahora, y demoró un tiempo en serlo pero actualmente tenemos un cine mucho más democrático en Brasil, a pesar de que todavía tenemos camino para avanzar. Lo que me motivó a otras faenas, realmente, fue la posibilidad de que todo se hiciera más pequeño y así poder tener más contacto con todo lo que se graba. Esto no quiere decir que en una producción más grande no haya contacto porque, cuando se pone el ojo en aquel visor, aparece todo un mundo ante uno, un mundo encuadrado. Ahí no tienes cómo pensar en nada diferente a la imagen que has encuadrado.

NT:

Me gusta mucho eso, y es verdad lo que sucede cuando vemos por el visor y observamos el mundo encuadrado…Volviendo a “Terra de Ciganos”, ¿cuándo podremos verlo? ¿Y cuáles otros trabajos tuyos vamos a poder ver en breve?

KC:

Hice también la dirección de fotografía de la película “Diário de Viagem”, largometraje de debut de la directora Paula Kim que será lanzado este año, producido por Dezenove, con Sara Silveira y Maria Ionescu como productoras. Participé de la producción desde la lectura del guion. Es un proyecto que considero bastante importante puesto que trata sobre la anorexia en la adolescencia. Va a llegar a las pantallas junto a “Terra de Ciganos”. Creo que las dos películas van a estrenarse en festivales en 2022. Son cintas que tienen una misión, y eso me parece importante. Los gitanos merecen ser conocidos, necesitamos crear una empatía mayor con ese pueblo que realmente atraviesa dificultades, y es tan talentoso. El arte gitano ya es muy admirado pero ha llegado el momento de admirar al pueblo gitano brasileño, y ese es el objetivo principal de la película.

«Diário de Viagem» (2021), de Paula Kim, producido por Dezenove Som e Imagens, con cinematografía de Kátia

NT:

¿Y sobre proyectos futuros, qué nos puedes decir?

KC:

Ahora que se están abriendo nuevas perspectivas de finalizar “Terra de Ciganos”, y se abren nuevas convocatorias, estamos empezando a pensar en otros proyectos. Mi principal nuevo proyecto es “Minha Vida de Chachorro” (MI Vida de Perro), que es un guion de serie bastante desarrollado. Zeca Baleiro está en la película haciendo la voz de Bob, un perro que es el personaje principal. “Minha Vida de Cachorro” me da la oportunidad de profundizar como directora artística, de organizar una idea de decoupage y de cámaras para el proyecto. ¿Por qué? Porque yo sé lo difícil que es grabar con animales en el cine. Ese dominio de la imagen hace que yo pueda planear formas más sencillas de contar desde el decoupage, y no perder la verdad de la historia. Es una comedia, una comedia filosófica, una serie sobre animales que hablan con los humanos e interfieren en sus vidas. En la dirección de fotografía mi próximo proyecto es un largometraje de ficción, “Brutus”, dirigido por Marcelo Toledo: un guion muy humano y delicado sobre un boxeador haitiano. Creo que en el 2022 vamos a poder dar continuidad a “Minha Vida de Cachorro”, además de otro proyecto de largometraje que se llama “O Inquilino”, con Naji Sidki en la dirección y yo en la producción ejecutiva. En fin, tenemos varios proyectos escritos en los cuales estamos involucrados con la dirección de fotografía también.

NT:

¿Y podemos esperar más giros en tu carrera?

KC:

Tengo un gran interés por estar en el mundo de las Artes Visuales. Estudié cine en la USP durante el único año en la historia de la ECA en que se incluyó al cine en el examen de admisión en artes, la única cohorte que unió artes plásticas, cine, música y teatro. Durante cuatro años mis compañeros fueron personas ligadas a esas áreas, y aprendí muchísimo. Eso fue de mucha importancia en mi formación porque yo ingresé así, a los 17 años, sin experiencia, yo apenas entré para recibir de la universidad todo lo que me ofreció de vida y alegría. De tal forma que también estoy bastante atraída por ese universo de las Artes Visuales, del videoarte, en fin, y también tengo un proyecto en camino en este sentido. Otro asunto que me ha interesado mucho, ya dentro del universo de la cinematografía, es enseñar, enseñar cine, audiovisual para niños y adolescentes. No es un área en la que ya estoy, pero es un ámbito que también me interesa mucho, esa formación de un público más joven.

NT:

Por lo que veo va a ser necesario seguir entrevistándote en los próximos años. ¿Hay algo más que quieras decir y que no te he preguntado? Te agradezco desde ya, la entrevista fue maravillosa, ¡gracias por esta nueva colaboración!

KC:

Nina, continuo feliz por contar con tus colaboraciones, con tus ojos brillando por el cine desde siempre. Apenas me queda agradecer por tus palabras y fotos, ¡siempre! ¡Muchas gracias, ABC e Iris Magazine!

EXPERIENCIAS QUE DEJARON HUELLA CON LARGOMETRAJES

Testimonios cedidos por Kátia Coelho para el podcast de Íris

TÔNICA DOMINANTE

Dirigido por Lina Chamie, “Tônica Dominante” fue lanzado en el 2021, pero grabamos entre 1997 y 1999. En el Festival de Brasilia de Cinema Brasileiro, se hicieron reportajes sobre lo que significaba el que una mujer fuera directora de fotografía. Esto llamó la atención de los críticos. Fue una película que realmente marcó mí posición en el mercado. Gané premios importantes como el segundo lugar en el Kodak Vision Awards en Los Ángeles, y la premiación de la Asociación Paulista de Críticos de Arte (APCA). El diálogo con Lina es muy fértil. Es una directora que tiene mucho para ofrecer en el proyecto. Ella trabaja con un universo experimental en el que la fotografía es una caligrafía que se elabora junto a la música. La cinematografía traduce los sentimientos del personaje. Trabajamos sobre un guion muy diferente. Desde el nivel del guion, ese largometraje fue pensado a partir de los colores. El azul, el rojo y el dorado representaban las emociones como si fueran tres historias. A pesar de esos experimentos, se trata de una película de lenguaje muy clásico en términos de decoupage, miradas y conceptos. Es una cinta elegante, reflexiva, intimista e introspectiva. Es sobre el interior del personaje, sobre poesía. El movimiento de cámara fue realizado siempre con grúas, travellings y una que otra steadicam.

A VIA LÁCTEA

“La Vía Láctea” fue realmente un parteaguas en el concepto de lo que iba a suceder con el cine de ahí en adelante. Cerca del 95% de ese largometraje fue filmado en digital. Apenas los recuerdos del personaje con la madre fueron grabados en celuloide. Todo en Mini DV, con una DVX-100 a 24 cuadros por segundo, sin iluminación. Hicimos esa película para rasgar la imagen. Al contrario de “Tônica Dominante”, queríamos mostrar el exterior del personaje interpretado por Marco Ricca, su lado externo. Lo que pasa en su cabeza es muy violento en términos emocionales. Es su relación con São Paulo, una ciudad muy difícil. Quisimos que tuviera ruido y cámara en mano. Grabamos apenas dos pequeñas partes en Super 16mm y en 35mm. Los asistentes eran mis alumnos de la universidad, Julio Taubkin y Chica San Martin. El equipo era pequeño, pero muy talentoso. Con “La Vía Láctea” entendí que el cine estaba acercándose a las personas y democratizándose. Era un nuevo tipo de cine que comenzó con el movimiento Dogma. Fue a partir de esa propuesta que yo acepté hacer “La Vía Láctea”. Es una cámara angustiada en relación a la imagen. Fue una sorpresa para todo el mundo cuando la película entró a la Semana de la Crítica del Festival de Cannes y pasó por 50 festivales internacionales, o más. Como yo también era la productora, viajé mucho todos los lugares. Hicimos el proceso de comienzo a fin con muchas pruebas de cámara, principalmente en las nocturnas. Las locaciones fueron muy bien escogidas en función de la fotografía. Usamos poquísima luz, un reflector u otro y nada más. Probamos cómo la cámara se comportaría en cada locación. Lo digital estaba en sus comienzos. Lina no quería para parar para cambiar un chassi, ella quería rodar por la ciudad libremente con Marco Ricca. La escena de Alice Braga con los animales fue una de las únicas filmadas en celuloide. La película puede encontrarse en copias piratas pero la proyección en 35 mm siempre será lo mejor porque guarda la suma del grano con el ruido del video, provocada por el transfer del paso al celuloide. No es ningún clásico, pero llegué a ganarme un premio a mejor fotografía en un festival español.

CORPOS CELESTES

Antes de “Corpos Celestes” yo había hecho dos cortos con Marcos Jorge. El primero fue “O Encontro”, una comedia muy colorida y sarcástica. Después hicimos “Infinitamente Maio”, que grabé casi completamente en digital, aun antes de que existiera el formato de 24 cuadros, pero con lente intercambiable, lo que nos permitió tener un asistente para controlar el foco, algo bastante inspirado en el visual de “Bailarina en la Oscuridad” de Lars Von Trier. Marcos dirigió “Corpos Celestes” junto a Fernando Severi. Es una película que tiene un abordaje muy clásico, en celuloide de 35 mm. Queríamos una imagen un poco descolorida y por eso usé un filtro marrón para homogeneizar un poco los colores. Rebajé un poco todo ya desde las pruebas. La finalización fue hecha en TeleImage, con Marcos Oliveira.

KÁTIA COELHO / FILMOGRAFÍA / DIRECTORA DE FOTORAFÍA

Kátia Coelho, ABC, DAFB, há recebido más de 30 prémios nacionales e internacionales. Con “Tônica Dominante” (2000), de Lina Chamie, obtuvo el Kodak Vision Award Woman in Film. Con “A Via Láctea” también dirigida por Lina Chamie, representó a Brasil en el Festival de Cannes. En la década de 1990, firmó la dirección de fotografía de cortometrajes clásicos del cine brasileño como “That´s a Lero Lero” (1994), de Amin Stepple y Liro Ferreira, y “Kyrie ou o Inicio do Caos” (1998), de Débora Waldman. Con los cortos conquistó los trofeos Candango y Kikito a Mejor Fotografía en los festivales de Brasilia y Gramado, entre otros. Como asistente de cámara ha trabajado al lado de directores y fotógrafos consagrados como Affonso Beato, Pedro Farkas y Luro Escorel, en películas como “Além da Paixão” (1985), de Bruno Barreto, “Caramujo-Flor” (1988), de Joel Pizzini, y “Jugando en los Campos del Señor” (1991), de Hector Babenco.

Entre curtas e longas, assinou a direção de fotografia dos filmes:
2017 – Shala
2016 – Codinome Clemente
2013 – Batchan
2013 – O Senhor do Labirinto
2012 – Essa Maldita Vontade de Ser Pássaro (largometraje)
2011 – Corpos Celestes (largometraje)
2010 – Doce de Coco
2009 – Rosa e Benjamin
2008 – Wenceslau e a Árvore do Gramofone
2007 – Nó de Rosas
2007 – A Via Láctea (largometraje)
2004 – Como Fazer Um Filme de Amor (largometraje)
2004 – Fátima
2003 – Infinitamente Maio
2002 – Morte
2002 – O Encontro
2001 – O Casamento de Louise (largometraje)
2000 – Tônica Dominante (largometraje)
1998 – Kyrie ou o Início do Caos
1997 – Átimo
1996 – A Alma do Negócio
1995 – Esperando Roque
1995 – Eu Sei que Você Sabe
1995 – Nelson
1994 – That’s a Lero-Lero
1993 – Opressão
1992 – O Crime da Imagem
1991 – Rio de Janeiro, Minas
1990 – Real Desejo (largometraje)
1988 – História Familiar
1988 – Chuá
1986 – Poema: Cidade

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